Prácticas laterales es un proyecto en el ámbito de las artes vivas y de la danza que se despliega en tres dimensiones: la investigación, la definición metodológica y la creación. Partiendo de la lateralidad como noción que orienta el cuerpo —los cuerpos— y, por tanto, la percepción, la atención y el pensamiento, este proyecto se enmarca en el contexto de la finalización de mi investigación doctoral, así como de mis dos anteriores trabajos escénicos — Pieza sin mí (2023) y Registros Evanescentes (2022-23) — todos ellos proyectos que impulsan la necesidad de destilar una serie de prácticas, inquietudes, preguntas y formas de hacer que he ido desarrollando durante años de actividad artística, reflexiva y pedagógica.
Estos días me encuentro trabajando en https://espaidemarge.com/es/



ORIENTACIONES E INCLINACIONES
El proyecto está orientado, pues, hacia las tres dimensiones mencionadas:
1_La escritura y la textualidad, como parte y resultado del proceso de investigación, que piensa la noción de lateralidad y explora la relación entre la palabra y el cuerpo.
2_La definición a través de la práctica de una metodología de investigación artística.
3_La creación de formas de inscripción del movimiento y de una poética, que configurarán los materiales y los mapas de una pieza en artes vivas y danza.
Este proyecto está pensado para ser desarrollado a tres años vista: ser artista residente en Teatros del Canal me proporcionaría la oportunidad de explorar estos tres aspectos en paralelo en esta fase más incipiente, así como generar una primera propuesta artística en torno a estas temáticas que se compartiría con el público en 2024 en el marco de las presentaciones de las residencias en Teatros del Canal.
LATERALIDAD COMO CONCEPTO
Si la verticalidad y la horizontalidad, la frontalidad y el dorso son los parámetros más habituales de orientación espacial y temporal, generando cierto tipo de representaciones y una serie de consecuencias en relación a nuestra forma de percibir y pensar, la lateralidad como concepto, abre otro tipo de relaciones y preguntas de interés que nos parecen potencialmente desestabilizadoras, o, cuando menos, cuestionadoras, de las lógicas de relación que dominan nuestra cotidianidad neoliberalizada, así como de los efectos que tienen la virtualidad, las inteligencias artificiales y el mundo pantallizado sobre nuestra atención, inteligencia, afectos y redes de relaciones.
La lateralidad es una relación. No es un lugar fijo. No tiene que ver con el margen, ni siquiera con una relación de un centro con algo subsidiario. No es una relación de subalternidad. La lateralidad es la relación de contigüidad, una posición móvil que se da entre cuerpos, objetos, conceptos: puntos en relación de vecindad. Preposicionalmente la lateralidad sería el “con”.
Para que haya lateralidad es preciso establecer una lógica de la orientación: hay que decidir dónde está el frente, donde está el dorso, donde es arriba y dónde es abajo. En el cuerpo humano esta taxonomía de la orientación ha sido relacionada inmemorialmente con la preeminencia de ciertos sentidos para desarrollar ciertas acciones que en principio tienden a mantener la vida del propio organismo. Si entendemos estas coordenadas también como objetos culturales, podemos pensar en todas las formas de relación que se rigen por estas lógicas.
La lateralidad es también vecindad y yuxtaposición. Estas relaciones se pueden dar entre cosas heterogéneas, hecho que amplía nuestra forma de mirar y establecer conexiones. Isidoro Valcárcel Medina, en sus Con-conferencias, propone al público que lleven un libro y lean unas líneas, a las cuales él responde yuxtaponiendo un texto suyo. Ideas nuevas surgen de esta operación.
Estamos hechas, pues, de estas relaciones de orientación, es así como creamos sentido y damos significado a las cosas. El interés de este proyecto radica, precisamente, en deconstruir estas dimensiones, al explorar sus lógicas y al modificarlas a través de la práctica: ¿Qué pasa si el frente de mi cuerpo lo imagino y lo vivo como mi dorso? ¿Qué pasa si mi perfil es mi espalda? ¿Qué pasa si estando estirada en tierra me imagino la verticalidad?
A nivel anatómico y fisiológico, el concepto de lateralidad está relacionado con las funciones de los hemisferios cerebrales. A pesar de que no se sabe mucha cosa al respeto, los estudios científicos tienden a aceptar que los hemisferios trabajan de forma cruzada respecto al resto del cuerpo. Esta imagen, sus geometrías y las consecuencias de estas, nos pueden dar un ámbito de reflexión y práctica muy fructíferos: ¿Cómo organizamos nuestra lateralidad al movernos? ¿Cómo la podemos reaprender? ¿Cómo la podemos desorganizar para encontrar otras geometrías?
Hay otra línea todavía de exploración del concepto de lateralidad: lateral es todo aquello que pasa al lado, pero que no acabamos de aprehender bien. Todo aquello difuso, liminar.
En la danza podrían ser las cosas que pongo junto al bailar mismo. ¿Qué ponemos al lado?

Este proyecto ha recibido la Beca per a la recerca i la innovació en els ámbits de les arts visuals, de l’arquitectura i el disseny, de les arts escèniques, de la música, del pensament i dels jocs de taula de la Generalita de Catalunya 2023
